Hada asesina, no pretende hacer literatura ni arte. Demasiado lejana de aquello. Únicamente divagaciones momentáneas, a veces con significado, otras tributando al absurdo. Y pues lograr un momento de risas para aquellos que la conocen y saben un poco el funcionamiento de su raciocinio.
sábado, 11 de abril de 2009
mientras te vistes
Han pasado los meses, y parece que son años. Me reconozco en todo, menos en lo que estoy. Tenía razó: la fragiliad del tiempo, de la memoria. El olido. En realidad que no existe pero se nos olvida. El olvido del olvido. La idea es utópica y sus labios son delicados. Los labios del futuro, esa boca inesperada que nos va succionando lentamente, hemos pasado de un espiral a otro y dificilmnte puedo reconocer esta vértice en otro tiempo-espacio. El tiempo es soleado pero hay nubes que están detrás, siempre a la espera de la siguiente caída. ¡Caigamonos! Tirémonos al suelo de rodillas, lancemos nuestras espaldas desde el onceabo piso y cuandose nos rompan los omóplatos soltemos l carcajada de la incoherancia. ¿Porqué permanecer marchando hacia la muerte? Escupamos colores con los dedos y hagamos que los espirales desenboquen en ríos sin vuelta.
viernes, 2 de enero de 2009
Y en verdad es así. No me siento mal ni nada de estas cosas. La borrachera me hace ver la realidad y la realidad es que ahora creo en tan pocas cosas. Cada día creo menos en lo que me cuentan y vivo más lo que me dan para vivir. Ahora no creo en nada de lo que me cuentan. Vivimos en una gran mentira rodante. A vece las mentiras te aullan y nosotro sólo escuchamos y seguimos adelante. Inclusive sabiendo que lo que nos dicen es mentira. Será por que lo que nosotro decimos es igual de incierto aqui estamos. Un año nuevo diciendo y contando tantas mentiras sobre nosotros mismos que se vuelve imposible teminar de leerlas. Terminas lleno de alcohol cuando menos lo esperas y nisiquiera hay fantasmas que vengan a acosarte. Ya ni siquiera eso tengo. Me alegro de la gente que me rodea y me vuelvo una misma con ella pero mi yo está quedando enterrado cada vez más y más dentro. No puedo decir que extraño ni que pienso en otro día porque no es verdad. Escucho a Jack Jhonson y me recuerda algo de mí que no sé que es. No sé como empezar este año nuevo más que con lo que tengo. Y no sé si será suficieiente. A veces me asusta, pero sé que siempre habrá algo nuevo. Sé que estará ese algo allí. Y lo espero. Hoy, ayer y mañana.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
cuando era navidad
Ya se que antes era diferente. Mi cabello no estaba reseco y tus brazos no eran tan oscuros como ahora. Antes, cuando todavía pasabamos las tardes pestañeando cada vez que alguna medusa pasaba entre nuestros pies. ¿Te acuerdas que no te daba miedo escuchar a las abejas? Pienso que a veces la culpa fue de los corales, por habernos alejado tanto de las corrientes literarias que te atrapan los pies y te llevan a los arrecifes de los bajos. Hay líneas que antes eran puntos, ahora son infinitas y se lanzan como dianas tras el significado de la palabra. La palabra envejecida con la falta de uso, o con el exeso de esta. Tu piel ahora da valor a los setenta y un proximos eliminados, los que van a ser como tú, de un verde tan infinito que las expertas no han podido sacarles clorofila. No es la navidad ni los colores que faltan en este salón. Son las princesas que estan editando números de viejas revistas de economistas. He buscado el espíritu navideño en las series de luces de las calles, en los árboles que nos han puesto cada kilometro. No lo encuentro. He ovidado lo que era. ¿Porqué se supone que ahora hay que sentirse mejor? Vuelvo a decir que antes era diferente. Cuando escuchaba un villancico y las piernas se volvian alas. ¿Era yo? Tal vez el rumor de los buñuelos regado en las cúpulas de las iglesias. No recuerdo si tú estabas. Creo que era yo en pequeña. Yo y las estrellas de los reyes magos atadas a gigantes globos de gas. Yo y la capa verde que veíamos todos los años arrastrarse por el salón.
Nunca esperaré contigo. Ya no esperaré, las aves se han comido poco a poco el halo de chispas que rodeaba mi cintura. Sigo queriendo encontrarlo. SAldré todas las noches a respirar el marrón amarillo de las ojas del suelo, a deslumbrarme con los verdes y los rojos. Hasta recuperarlo el no se qué y el tú de cada día
Nunca esperaré contigo. Ya no esperaré, las aves se han comido poco a poco el halo de chispas que rodeaba mi cintura. Sigo queriendo encontrarlo. SAldré todas las noches a respirar el marrón amarillo de las ojas del suelo, a deslumbrarme con los verdes y los rojos. Hasta recuperarlo el no se qué y el tú de cada día
viernes, 10 de octubre de 2008
desde aqui
Aqui las casas son grandes y frías. Huele húmedo y por las noches hay fantasmas. Aùn así es inevitable sentirme más grande, más fuerte. La bruja ha dicho que me importa muy poco mi futuro, dice que estoy triste, que algo me pesa. Pero yo no siento nada. Me gusta caminar a todos lados, me gusta el sol escondido entre cúpulas de iglesias. Comprar paletas heladas de fresa y disfrutarlas mientras escojo un gobo de gas. Hablo todo el día, no importa con quien. Los radios son una maravilla. No voy sola ni al baño. Me rodeo de locos y de enfermos, son mi literatura tridimensional. Ahora no esta haciendo falta leer. Hay demasiadas historias rodeándome como para sumergirme en una. No necesito personajes. Sólo un poco de teatro y el abrazo del amante. Los dientes se me han desmaltado por el exeso de limon, de chile, de enchiladas y mezquites. No puedo concentrarme en películas, ni en escribir. Tengo poca voz para cantar. Solo bailo y bebo y no precisamente para olvidar. Estoy rodeada de mujeres y de borrachos. Pronto sacaré una maestría en Ativán y antidepresivos y eso que nunca los he consumido. Aveces estoy angustiada, por eso el ejercicio a las siete de la mañana, pero siempre callo al grito con garnachas y cocacolas. Vivo entre marrones y verdes secos. Unos días huele a orines pero me he acostumbrado. He perdido mis lentes y mis cinturones. No sé dónde está mi regreso, pero no me preocupa. Ahì estaré.
lunes, 18 de agosto de 2008
carta 4. borrego de aqui para alla
Ya pasaron muchos días y no escribes. Tengo miedo de haberte ofendido. Tal vez fui ruda reclamándote la innecesariedad de tus palabras. A veces me siento con la fuerza de las olas nocturnas y olvido que hay caracolas.
Te soñé tortuga y yo era gaviota a tu lado. mis sueños suelen ser confusos y marítimos. Esta noche tuve pesadillas. Veía algo que me incomodaba mucho y abría la boca, tan grande que la mandíbula se me desencajaba. me dolía demasiado y no podía volver a colocarla en su lugar. El dolor me despertó y despierta estuve un tiempo masajeandome la quijada porque seguía doliendo. Ya me ha pasado varias veces. ¿qué crees que quiera decir?
Un día me acordé de las mañanas en las que yo me arreglaba frente al espejo y tú te sentabas a tomar el café viéndome. Yo te preguntaba ;¿estoy guapa? hoy quiero ser guapa, decía y tú contestabas que si me lo planteaba iba a dejar de serlo. Entonces yo me sonrojaba, como las niñas que no juntan en el arenero y me bebía el café de un trago mientras terminaba de aplicarme el rimmel. Ese día tuve ganas de tí. Pero después salí a la playa y mirando a los caracoles aferrados a las rocas se me pasó el olor a café y a pelo quemado.
En las mañanas me despierta un pájaro cantador y cuando abro la ventana me viene la brisa del mar. Cuando escucho ese pájaro recuerdo aquel libro de Murakami. El de el pájaro que daba cuerda . No sé si algún día lo terminaste de leer.
Ayer hablé con la abuela. Me ha dicho que el abuelo está muy enfermo, mi abuela lloraba. Tengo miedo de que mi abuela llore. Mañana iré hasta allá, contacté a un abogado, no lo conozco pero suena educado y formal. Se llama Francisco. No recuerdo su apeido. Intentaré quitar los cargos y todo eso. Siento no haberte avisado antes pero... no sé cómo comunicarme.
El jueves llovió. Me dio rabia haber estado en la calle y no en la playa para ver las gotas callendo en el mar. La lluvia me evoca a ti en todo momento. Pensé que no podría estar donde estás tú, porque la lluvia huele a tierra, y está muy bien alguna vez al mes. Pero todos los días, me hundiría con ella.
Esta semana ha habido marea alta, es tonto pero me hace sentir más fuerte. Veo las olas y a veces cuando veo que una muy alta va a tronar grito con ella. Mis gritos ahora son graves. Intento imitar el sonido de la ola. ¿Sabías que cada ola tiene un sonido distinto?
Anoche apareció una tortuga en mi puerta. Será por eso que he soñado contigo. No le he puesto nombre. ¿Se te ocurre alguno? yo pensé llamarla Gato.
Me voy que el cielo esta tronando y quiero verlo aullar.
Te soñé tortuga y yo era gaviota a tu lado. mis sueños suelen ser confusos y marítimos. Esta noche tuve pesadillas. Veía algo que me incomodaba mucho y abría la boca, tan grande que la mandíbula se me desencajaba. me dolía demasiado y no podía volver a colocarla en su lugar. El dolor me despertó y despierta estuve un tiempo masajeandome la quijada porque seguía doliendo. Ya me ha pasado varias veces. ¿qué crees que quiera decir?
Un día me acordé de las mañanas en las que yo me arreglaba frente al espejo y tú te sentabas a tomar el café viéndome. Yo te preguntaba ;¿estoy guapa? hoy quiero ser guapa, decía y tú contestabas que si me lo planteaba iba a dejar de serlo. Entonces yo me sonrojaba, como las niñas que no juntan en el arenero y me bebía el café de un trago mientras terminaba de aplicarme el rimmel. Ese día tuve ganas de tí. Pero después salí a la playa y mirando a los caracoles aferrados a las rocas se me pasó el olor a café y a pelo quemado.
En las mañanas me despierta un pájaro cantador y cuando abro la ventana me viene la brisa del mar. Cuando escucho ese pájaro recuerdo aquel libro de Murakami. El de el pájaro que daba cuerda . No sé si algún día lo terminaste de leer.
Ayer hablé con la abuela. Me ha dicho que el abuelo está muy enfermo, mi abuela lloraba. Tengo miedo de que mi abuela llore. Mañana iré hasta allá, contacté a un abogado, no lo conozco pero suena educado y formal. Se llama Francisco. No recuerdo su apeido. Intentaré quitar los cargos y todo eso. Siento no haberte avisado antes pero... no sé cómo comunicarme.
El jueves llovió. Me dio rabia haber estado en la calle y no en la playa para ver las gotas callendo en el mar. La lluvia me evoca a ti en todo momento. Pensé que no podría estar donde estás tú, porque la lluvia huele a tierra, y está muy bien alguna vez al mes. Pero todos los días, me hundiría con ella.
Esta semana ha habido marea alta, es tonto pero me hace sentir más fuerte. Veo las olas y a veces cuando veo que una muy alta va a tronar grito con ella. Mis gritos ahora son graves. Intento imitar el sonido de la ola. ¿Sabías que cada ola tiene un sonido distinto?
Anoche apareció una tortuga en mi puerta. Será por eso que he soñado contigo. No le he puesto nombre. ¿Se te ocurre alguno? yo pensé llamarla Gato.
Me voy que el cielo esta tronando y quiero verlo aullar.
domingo, 17 de agosto de 2008
lk.
No sé. Es de pronto así. Que estoy leyendo y siento la necesidad de hacerlo en el volúmen más alto. Que necesito descargar todo esto que no sé qué es. Esta masa amorfa de acumulación. Las ganas de llorar por no haber sido coja, de empezar a quedarme sorda. El pánico ante los aplazamientos. Me paraliza pensar en lo que voy a sentir y estar esperándo. Esperando como una idiota. Las gentes se desvanecen en sus propios precipicios y ya estoy acostumbrada a verlos caer de sus pedestales. Porque así son las reglas y no hay nada más que hacer más que aguantar como las estatuas, recibiendo cagadas de palomas en los hombros y de vez en cuando en la nariz. Hasta que se vuelve imposible vivir sin ellas. Me inquieto y no logro detenerme en los demás, no logro ver sus caras, ni escuchar sus llantos. Me desespera cualquier intento de gemido, cualquier lágrima a punto de escaparse.cualquier lágrima que no sea mia. Así soy de egoista, de llana. Soy de todo, me lo dijo alguien una mañana mientras me planchaba el cabello y los pelos se quedaban en mi vestido blanco, él tomaba café con los ojos hinchados, ya casi lo había olvidado. Necesito un escenario y estar en otra realidad, una que no sea la mia, para poder descargar todo lo que guardo cuando me toca vivir a mi. Es una contradicción, lo sé, pero sòlo siendo otro personaje puedo sacar...eso, ya sea en risa, llanto o incluso en el silencio cargado de una escena chejoviana.
Necesito correr y pensar en lo que no he querido pensar, que aún no queriéndolo lo pienso todo el rato.
Necesito correr y pensar en lo que no he querido pensar, que aún no queriéndolo lo pienso todo el rato.
lunes, 11 de agosto de 2008
carta 3.borrego de aqui para allá
Aveces tus palabras son tan innecesarias. Y tardías. Siempre tardías. Llevo dos semanas esperando tu respuesta. Recién acabo el mate. Hoy los delfines no han querido salir. Será por mi humor. No soporto la idea de que te caigas de 3 a 5. Ya tendrías que ser más fuerte.
Lo siento si mis cartas te han confundido. Todavía no quiero que regreses. No sé si algún día querré. Pensaba que lo tenías claro. Me hablas como si nada hubiera pasado y eso me descoloca. Es sólo eso, me quedan pocas ganas de comprenderte.
Lo siento pero ahora sólo me interesa el mar. Me interesa perderme todas las mañanas en el ruido de las olas cuando llegan a la orilla, chocan con la arena como queriendo romperla, poco a poco, y se regresan. Me interesa su lucha incansable, aunque aveces las olas suenan cansadas y eso me desanima un poco. Hay alguna espuma que se queda aferrada a la arena, como no queriendo regresar y por no regresar a la mar se muere en la orilla. Ayer lloré por esa espuma.
¿Puedes creer que los cangrejos han dejado de esconderse por mi llegada?Esta mañana escuché como uno me pedía que lo pintara. Apenas estoy haciendo el boceto. Es extraño que los cangrejos caminen alrevés. ¿O será una ilusión óptica? Quizá sean los únicos seres terrenales que vayan hacia adelante. Tal vez somos nosotros los torpes y por eso nos burlamos de ellos. Hoy, al salir de casa me enterré un caracol en el talón. Pareciera que se me quiere quedar incrustado ahí, no me lo he quitado. Me gustaría hacer una foto, pero rompí la cámara cuando nuestro hijo murió. Ahora ya no me duelen las fotos. me duele más haberlas destruído. ¿Y si algún día se me olvida su cara, su olor, el color de sus mejillas cuando lo sacaba de la bañera? Lo pienso muchas veces y me asusta tanto.
Aveces me veo en el espejo y digo en voz alta "Una vez fui madre", lo repito varias veces hasta que me canso y me tumbo en el camastro a ver las estrellas. Con frecuencia veo estrellas de mar en el cielo. ¿Significará algo?
Hoy no escribiré sobre el abuelo. Mis extremidades están cansadas pero mi sangre corre con demasiada rapidez y eso me tiene inquieta. Como alerta.
Quizá el enemigo nunca se vaya.
Lo siento si mis cartas te han confundido. Todavía no quiero que regreses. No sé si algún día querré. Pensaba que lo tenías claro. Me hablas como si nada hubiera pasado y eso me descoloca. Es sólo eso, me quedan pocas ganas de comprenderte.
Lo siento pero ahora sólo me interesa el mar. Me interesa perderme todas las mañanas en el ruido de las olas cuando llegan a la orilla, chocan con la arena como queriendo romperla, poco a poco, y se regresan. Me interesa su lucha incansable, aunque aveces las olas suenan cansadas y eso me desanima un poco. Hay alguna espuma que se queda aferrada a la arena, como no queriendo regresar y por no regresar a la mar se muere en la orilla. Ayer lloré por esa espuma.
¿Puedes creer que los cangrejos han dejado de esconderse por mi llegada?Esta mañana escuché como uno me pedía que lo pintara. Apenas estoy haciendo el boceto. Es extraño que los cangrejos caminen alrevés. ¿O será una ilusión óptica? Quizá sean los únicos seres terrenales que vayan hacia adelante. Tal vez somos nosotros los torpes y por eso nos burlamos de ellos. Hoy, al salir de casa me enterré un caracol en el talón. Pareciera que se me quiere quedar incrustado ahí, no me lo he quitado. Me gustaría hacer una foto, pero rompí la cámara cuando nuestro hijo murió. Ahora ya no me duelen las fotos. me duele más haberlas destruído. ¿Y si algún día se me olvida su cara, su olor, el color de sus mejillas cuando lo sacaba de la bañera? Lo pienso muchas veces y me asusta tanto.
Aveces me veo en el espejo y digo en voz alta "Una vez fui madre", lo repito varias veces hasta que me canso y me tumbo en el camastro a ver las estrellas. Con frecuencia veo estrellas de mar en el cielo. ¿Significará algo?
Hoy no escribiré sobre el abuelo. Mis extremidades están cansadas pero mi sangre corre con demasiada rapidez y eso me tiene inquieta. Como alerta.
Quizá el enemigo nunca se vaya.
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