martes, 26 de marzo de 2013

Dónde sea que esté el Sur

Dijimos, que muchos no eran ninguno, que las olas del mar no iban a desconectarnos, que los sueños son de llaves y las tuyas estaban ya oxidadas.

Dije, cuando ya no hubo más que tus cenizas, que nunca volvería a escuchar tu risa.
Dije, cuando me tocó ver que ahora eras una pared de mármol, que nadar frente al lago no iba a ser lo mismo sin tenis agujerados.
Dije, al ver tu foto de blanco y las sombras de rojo, que tus cejas eran lo más ochentero que había visto.
Digo, cada ocho horas, que ya no me acuerdo de ti
Digo, si te veo entre el viento de dos manecillas, que mi tiempo ya no es el tuyo y que tu tiempo ahora huele a mar
                                          y         a           nube

Digo, que si ya no te escucho cantar, es porque los días se han vuelto de mantequilla.
Dicen, que eras de hule y que tu cabello era cosa de cuidado
Dicen, que si te perdías entre las casonas era porque no encontrabas,
                                                    nunca
                                                      el
                                                      nor
                                                        te

Dicen, que si pintabas un muñeco encontrabas el hilo del agujero.

Hay ratos, ya no me acuerdo cuántos, en los que mis uñas parecen haber sido mordidas por tu ansiedad
Hay ratos, ya no te acuerdas cuántos, en los que mis sueños son burbujas de tu ansiedead
Hay ratos, ya nadie sabe cuántos, en los que ni tu ni yo éramos de aqui de la ansiedad.

Hay soles, los que marque la tele, en los que mis pestañas se vuelven abanicos pesados que empujan hacia arriba, hacia allí casi
                                                       nunca
                                                            el
                                                          nor
                                                           te
Hay lunas, las que marque el metro, en las que mis pechos son de azúcar moscabada con vinagre, me cuesta trabajo girarlas al techo
Hay rojos, los que marque el iphone, en los que mis dedos se convierten en alambres de viejo usurero.

Dijimos, con vientos y papeles, que yo no te entendía y tú no me entiendes
Dijimos, con carne cortada en cachitos para perro, que tener hijos era de valientes
Dijimos, con crema nivea y Luis Miguel de fondo, que los ochentas ya no eran de ti.

Digo, que trescientos sesentaynueve días son un montón de omeprazoles
Digo, que 4930 fotos en facebook, sin ti, son demasiadas lágrimas
Digo, que mis caracteres se van acabando, no se si para
                                                   nunca
                                                       el
                                                      nor
                                                       te
                                       

                                                                       

sábado, 23 de febrero de 2013

Es que estás..

Es que estás en cada fuente, en cada farola que alumbra en ámbar (no parpadeante)
Es que ... es volver a Querétaro y verte saltándo por las piedras de cantera, por los azulejos de baños verdes en los que algún día te perdiste en fotografías
Es reencontrarte en cada rostro, esperarte en la ventana...yo sé que regresarás... como Micaela.
Es subir y bajar sintiendo que estás en mi nuca y que hay algo más que no me has dicho, algo que te urge soltar y de lo que yo huyo.
Estás en mi miedo al subir por las escaleras de mármol, en el recuerdo de la foto en la que te me presentaste con barba, en el amigo perdido, olvidado, gordo y barbón, el noamigo.
Es que... me da tanto miedo ser como los demás e idealizarte donde nunca has estado.
Es que hay lunes y martes y viernes en los que ni siquiera recuerdo tu cara, pero llega el sábado, llega la luna, llega la vinoterapia (dijo el otro) y así sinmás pensarlo sales en forma de lágriamas cuando la madrugada está asesinando mi borrachera.
Estás aqui, a mi lado, casi de la mano y tampoco te siento... tan poco te siento.. tan, poco te siento. Me siento dí.
Huyo de tí, y hace un rato te dije "ya suéltame, cabrón". Me enfilas a la incomprensión de mi misma y de mi ayer que ya no es mi hoy, ya no... ya, no. ya ¿no?
Sucio el teclado no usado y sin signos.


martes, 6 de noviembre de 2012

Un manual para no pensar

No es Madrid, no es Querétaro, no es D.F, no es Portugal, ni Toronto. Es este encuentro interminable. No importa dónde, seguramente en algún centro comercial, no hay lugar al que la vida me lleve tan repetidamente. Como un sartenazo en la cabeza, como cuando un elevador se descompone y te regresa al mismo piso, al 2, una y otra vez. Son los trayectos en el metro, autobuses, trenes, peceras. Las crudas, las borracheras. Los años que pasan y no han pasado porque yo sigo en el mismo punto. Nada más que con traje sastre y el pelo más largo. Es darme cuenta, de nuevo, que nada sirve y nada pasa, que es una estupidez despertarte para vender algo, algo como a ti mismo, que es lo primero que vendemos, eso y la idea de lo que creíamos que iba a ser el mundo.
Voy a quedarme seis horas aquí sentada. Esperando que alguien venga a mi, mejor esperando que no vengan, que me dejen dormir y pensar que el tiempo se está deteniendo sólo para que yo escriba en este papel, con este ardor en el estómago y la semiparalización de la piel de mi cara. En realidad todos estamos matándote tiempo. Esperando que pasen las seis u ocho horas, o las que sean, porque algún día va a acabar. Ojalá sea pronto. Ojalá ya no tenga que estar triste, ni confundida, ni disque esperándo, ni viendo a esta mujer que cree que vender maquillaje la vuelve  más sexy. Ojalá no tuviera que. Voy a esperar a que se pasen los minutos y ponerme a hablar con dios, con mi dios que no es Krishna ni el dios que dijo que existía que todo pasa por sus misteriosos designios, como un malo saboreándose el final de su travesura. Todo es por algo, todo pasa por algo, todo tiene un sentido, el mundo no sería lo mismo sin ti, todos tenemos una mision, si tuvieras fe como un granito de mostaza. Yo ya na'mas siento que alguien se está burlando de mi y apenas son las 12:22. Hoy no voy a ofrecer nada. Hoy no voy a vender. No voy a fingir que hago ni que me importa. Hoy voy a pasar frío y sueño en esta silla alta. Mientras mis pies huelen cada vez más mal, como a muerto, como a los muertos que traigo heridos en el pecho. Hoy nadamás voy a cubrir el módulo. Mediocre hasta su madre. 12:26. Amarillo como un punto de información. No le puedo decir a madre que casi vomito en la pecera porque empezará con lo de mi decadencia. Whatsapp de las amigas hablando de la boda, otra boda. Otro proyecto de sueño, no mio, que hay que compartir, para que NO SEAS RARA. Eso es lo que todos quieren y seguramente  sólo quieres llevar la contra. Yo no soy de aqui. Me enseñaron bien a estar bien, a no delirar cuando colapsas, a seguir trabajando cuando crasheas. No llorar en horario de trabajo. No gritar a medio centro comercial que TODO está...tonto. No leer tanto a Camus, ni a Sartre, ni a Shaw. Descansa con algún oriental y hazte un té relajante, de esas flores hippies que te gustan. Se normal, tomate tu tiempo, es una racha, todos pasamos por esto, es un proceso, es un duelo de mi propia muerte. "Buenas tardes.sí, es una tragedia que aqui no haya Apple". Otra vez voy al baño. 12:37. Acompañar a Gerardo porque él encontró la respuesta, o tal vez encontró la pregunta. Tengo frío mamá.
El aire caliente no salió, aunque la etiqueta dice showing de power. Voy a ofrecer algo, ya me remordió la conciencia, a la una. 12:44. ¿El cine?¿Las maquinitas? Punto de información. Eson no es lo que debo hacer, pero lo prefiero. Tener a bebé Rocamadour en mis brazos, la noche en la que la Maga lo dejó morir, seguro por pacheca o por cansancio. Lo tocan, está muerto, se callan, me callo y sigue la borrachera. Mañana, crudos, lo enterramos. Un bebé cabe en cualquier hoyo, una muerte ¿dónde? ¿Game planet? No sé pero qué ironía de nombre. Los publicistas sí saben. Ya saben. Nosotros no. Tengo el frío colado. ¿seré yo? Como que soy un cementerio, uno sin cempasuchil, me hace mal a la migraña. Todo el mundo pregunta por Forever 21. Es el nombre... publicistas. 12:52. Ayer bailé mucho, y reí, como si no sintiera-pensara todo lo que traigo. La cara de póker que dice mi abuela, la buena comida y el lujo de hotel. Es importante no sentirse pobre. Lo dice El secreto. El secreto a voces de las señoras frustradas, por cualquier cosa, los maridos son una buena razón y una opción. Un manukal para no pensar tanto. 10 razones para no pensar. 12:56. Emite vibra positiva para que no te cargue el payaso. Atraes lo que eres. Eres lo que temes. No somos porque somos de otro. Nadie va a pasar por mi. El sueño de Olga. Se maquillan para ellas mismas. Las divide un espejo. Pobres. No pobretear a la gente. Morirse de resaca. Esto no es cruda es depresion. El principio de una novela, la más depresiva que escriba. Mi única novela. ¡Qué bonita se veía La Novia! La Novia, sin nombre propio, ella es La novia. Qué curioso se piensa. No es cruda, tal vez cansancio. Mi jefe dice que él no paga por estatuas. Si me viera. Si escribo no soy estarua, soy como una buróctrata escribiendo en horario laboral. Se me acaba la hoja. Pedirle otra a la de perfumería. 13:14. Toma muchos líquidos. Ya no tengo dinero. Se siguen pintando.
Tengo que seguir en un ticket. Ya
no tiene hojas. Un ticket vacío
un ticket sin precio. Un ticket
vendiendo que no vendo escri-
bo en un ticket vacío.
Game planet. La vida vuelve a
darme con su ironía. 13:24
Ya ofrecí. "No gracias"
Vuelvo a sentarme, gracias a
ustedes por recordarme que no quiero
hacerlo, no hoy. Whatsapp
"conectando" ¿con quién?
Me duele hablar. Algo en mi
garganta. Ya cuatro días así.
En acupuntura dirían que es
el conflicto entre mente y
corazón. Sería muda.
Quiero ir a Sears. Pues vaya.
¿Qué forma es esa de pregun-
tar? ¿Información o cumplidora
de deseos? Vender. Solo yo
entiendo lo que escribo. Nadie
leerá mi novela. Algún preten-
diente para hacer que le
intereso. Manoletinas, pantalones
de tubo y pelo suelto semilacio
una, dos, tres, cuatro...diezyocho
Todas iguales.
Somos de El bajío. El bajío
mundo. La gente no ve al de la
limpieza. Pisando el suelo que
limpia. Limpiar el suelo pisado.
Los pasos ensucian. No me pagan
por escribir. 13:41. 13:43 Los
pelos se entierran. Hay que estarse
depilando siempre. Esos sombreritos
de los judíos ¿cómo no se les
caen? ¿pasadores? Debí llevar
pasadores a la boda. Mi
pelo se despeinó. Este trabajo
me hace daño. 13:51. Nadie va
a pasar por mi. Un papá que ya
no se asombra con la vida de
su hija. Todo nos cansa. 13:58.
Mujeres dispuestas a ser objeto,
luego nos quejamos. Domingo de
shopping, dicen. Domingo de
mierda, digo. Ir al baño cada
hora. Como en la escuela.
Mear para evadir. Mear también es
una manera de matar al tiempo.
Verme la axila a media
plaza, ver si tengo pelos. Muy
poco protocolario. Tú tienes que
ir a la gente, la gente no viene
a ti. 14:12. Ni un sólo cliente.
...........................................
..........................................
15:58. Vuelvo de mi descanso.
Descansar de escribir y
de dar sonrisas e información.
Casi me duermo en el Food
court. Dormir en el Food court.
Decadencia. Seguro me
corren. Atento a la imagen. 
Yo soy la imagen. Vinieron a mi.
una venta, una presa más.
"Deposite su crédito en mi que
yo me lo acabaré y usted
se sentirá feliz de ser parte
de nosotros". Les vendo status.
Yo, de 1.50, vendo status. 
Game planet. Fui a enfer-
mería. Cuatro pastillas. Ahora
vuelvo a sonreir y a levantar-
me. Falté a mi promesa. 6 horas
sentada. Falta una. Dormir.
Mi cuarto, congal de putas.
El ritmo de mis ideas cambió.
En este momento no me
quiero morir. No se puede. ¿A
dónde pasa el que muere?
¿por dónde pasea el que vive?
No llegar cruda al trabajo. SER
NORMAL.Comer frutas y verduras.
No discriminar a los gordos
ni a las gordas. Pensar antes
de hablar. Forever 21. Como
en Madrid los segundos 15.
16:10. La gente pregunta por lo que
está en sus narices. Se me pasan rápido
los encandilamientos. Soy un sustituto
de azúcar. Que el novio de mi amiga
me diga cómo depilarme. Quitar lo
que irremediablemente vuelve a
nacer. Como desenamorarse. Hablar
descoloca el ritmo. Se pierde astucia
cuando se habla. La gente no
sabe por dónde entró. No es su
memoria, es que todo es lo mismo.
16:19. Gracias no es sí ni no. Me da
miedo volverme loca. Safarme. Me
da miedo el miedo. 16:22. Preguntan,
respondes, repiten tu respuesta. 16:33.
Faltan 27 minutos. 16:38. 16:40.¿Y si cuento
hasta 60 veinte veces? 16:44.16:47.
16:53.16:58. 17:00. ¡Soy libre!
¿de qué?







lunes, 15 de octubre de 2012

tan vacía tan vacía tan vacía, que siento que me estás poseyendo. Un arroz, dos huevos y la infertilidad del pasado comiendose al futuro.

jueves, 30 de agosto de 2012

no se lee antes de escribir

Saber que lo aprendido es una estupidez. Saber que hay marcos que no estan dispuestos a cubrirte del hielo. Que una y otra vez tu voz resuena desde dentro de mi  armario. Los zapatos que nunca me van a importar , sólo sirven para andar. Cien millones de algas picándome en el cuerpo, a ver si así me desfiguro, los desfiguros se llevan por dentro. La sociedad estúpida y poco comprensiva de lo que de verdad vale la pena, de lo que de verdad nos está matando, de lo que nos va a matar... mañana. No hay días de revistas ni chocolates de visceras. 
Un gigante alimentándose del último hígado de elefante. El susurro de una cucaracha antes de ser aplastada. Los miles de tambores que son los vientres al ser untados con arsénico. La muerte del insospechado. Los poemas que nadie leerá, nadie  más que Word. 
El tapíz ojalata del divorciado en ruinas, las dos columnas de salchichon que habítan  el pasado de mi bisabuelo. Pocas antenas que reciban lo que nos grita la aurora. Tu nombre que no significa nada junto al mio. Mi nombre que no significa. Todas las cosas nos significan. Yo significo la mitad de un vaso de leche con hielo. Como cuando dejé de bailar para convertirme en avispón. Hay tres doctoras intentando sacarle a todos el cerebro, yo observo, desde una veladora con la imagen de Pinochet. Mis versos se quedan perdidos en la dimension de donde medito, mis versos y los diálogos entre dos carpinteros que algo intentan decirme. Oigo la voz de una araña, araña amiga, araña maldita, araña babosa, en la orilla de mi cama, me dice "ya estuvo". Tanta quietud, tanto Monterroso y tanto Bolaño  enterrándome agujas en la vagina y en la mente. Un dios sin puesto ni coraje. Mis siete ganas de escribir una novela, las siete lágrimas que derramé por un hueso de pelvis, el siete como número rehabilitador.  Canciones de cuna en la esquina de una isla desierta. Bebés que arañan las paredes por un trozo de llanta. Mi niño que va a nacer muerto. El niño de todas las Yermas, de todos los Lorcas, de todos los que no quisieron ser Dalí. Una espina clavada que es mitad Grotosky mitad Cohelo. El no saber... no tener... no poder... no hacer. Fui la musa de un caballero, ahí cuando apenas iba saliendo mi pirmera pezuña. Fui la musa de un nadador cuando una gota volvió azul el pensamiento del agua. Soy la musa de mi dolor. 
Espías cubiertos de  pelos que sólo auguran el nacimiento de un nuevo partido. Partidos y medios y cuartos que no buscan más que el poder de los cocodrilos. El cuarto que no restauró la cuarta corona. Todos los sillones que guardan las fantasías de los abuelos, los abuelos calvos, los abuelos desertando, los abuelos que no son lo que dicen que fueron, que no fueron lo que dicen que son. Las casas abandonadas en mitad de la estrella, la bipolar. 
Mis pisadas llegando a ser las de un soldado. Un soldado alemán que vio cómo destrozaban a su mujer y a su hijo. Mi sueño de mujer de Juarez, mi sueño de espectadora. Convertida en un reality show. Bajando las escaleras del subsuelo, las escaleras movedizas, las escaleras burguesas que ahogan mis pensamientos, que me cubren de cemento para no ver la realidad. Los 108 muertos y desaparecidos por el capricho de un político, por el capricho de una bala, por el capricho de uno que nunca ha sido. 
Este afán de romper el viento y la voz y el revistero de un tatarabuelo. 

Allí, allí allíiiiiiii

domingo, 3 de junio de 2012

A Otto en su aniversario de mocoso

Mi gorda llegó un día entre flores amarillas, se abrió paso en Tlatelolco y paso directito al centro de mi corazón y mi vientre.
Mi gorda  se conectó conmigo fingiendo ser una virgen y yo postrándome a sus pies.
Mi gorda desde el principio se puso un turbante en la cabeza, ya con eso me conquistó.
Mi gorda vino a casa y comió mi spaguetti, el que yo pensaba había hecho con amor, mi gorda se bañó y se sentó frente a mi sobrino, a observarlo, mientras yo iba de casting.
Mi gorda y yo nos juntábamos a la hora de la comida a imitar a cada uno de nuestros compañeros.
Mi gorda y yo comenzamos a bailar champagna juntos, y luego nos unimos con unos ocho.
Mi gorda y yo vemos Niña repelente mientras comemos lechera a cucharadas en un recipiente de Alpura.
Mi gorda aceptó que le dijera gorda quinceañera bulímica a pesar de ser un hombre de veintitres, hoy veinticuatro.
Mi gorda se burló de mi falta de culo bajo el brazo del otro norteño.
Mi gorda se forma 4 horas antes para una función y yo namas llegó con su torta de huevo.
Mi gorda y yo somos andaluces de corazón.
Mi gorda y yo cantamos Bebe y Carla Morrison y Fey y Vaselina y Lupita D'lessio y todas las canciones poperas mexicanas sin que nos de pena, cantamos y gritamos y bailamos así en las plazas y en los pasillos.
Mi gorda escucha todas mis historias y se involucra tanto que hasta es ya de la Asunción.
Mi gorda pinta un árbol en mi pared y mientras duermo se dedica a las lágrimitas rosas. Mi gorda pinta mientras yo le leo a Sara Kane o a cualquier "poeta" queretano.
Mi gorda no se cansa de mi, aunque le hable un chingo y le cante gordi, gordi, gordi en público.
Mi gorda finge ser gay para que yo pueda ligar.
Mi gorda y yo leemos teatro los lunes por la tarde. Mi gorda hace a la mejor Lola de El amor de las luciérnagas.
Mi gorda y yo vamos al teatro y a las conferencias y al salir pasamos horas imitando lo mal que lo hacen algunos actores.
Mi gorda se aprende todo lo que escucha y después pasa horas repitiendo lo que le gusta.
Mi gorda lloró cuando me vio llorar, no por mi, por él.
Mi gorda y yo soñamos con Madrid y con los grandes teatros en colores rosiazules.
Mi gorda y yo vamos a manifestaciones en las que no nos enteramos de nada, pero estamos ahí.
Mi gorda y yo somos 132
Mi gorda me ayuda a vestirme y me dice qué ponerme para ligar a cada quién.
Mi gorda no me deja cooperar en su pintura porque pinto fatal.
Mi gorda me llama niña de la pradera, beatriz paredes y señora priista queretana.
Mi gorda llora cuando escucha un buen poema.
Mi gorda me ha abrazado una vez y yo casi le tomo foto.
Mi gorda se volvió Ulises Lezama cuando yo era María Font.
Mi gorda y yo hablamos horas por teléfono mientras mi planta se muere y revive al ritmo de nuestras desemociones.
Mi gorda no me ve el escote y por eso mi madre cree que es homosexual.
Mi gorda entiende mis relaciones mejor que yo.
Mi gorda lee todo lo que le doy, excepto a Chéjov, dice que se confunde.
Mi gorda y yo somos él en ella y ella en él. Así víboras, así chismosas, así poetas, así bailarines, así hipsters, así fantoches, así burgueses, así extranjeros, así del norte, así del sur, así de religiones, así confundidos, así buscándole, buscándole.
Mi gorda y yo es lo mejor que me pudo haber pasado en la Capital.

sábado, 28 de abril de 2012

Al Gran Gerathinsky.

Adorado Geratho:

   He aqui Mikaela escribiendo en tu honor, escribiéndote a ti y a mi para los dos, para los tres y para cuantos seas ahora ¿Crees que se pueda ir a una boda con estos ojos, con éstos párpados y esta inestabilidad de pasar de la paz al llanto incansable en trayectos de tiempo más cortos que el vuelo de una abeja de flor en flor?

Te andas yendo así namás por que sí, para mostrarnos a todos, una vez más que la vida es un juego. Que esto es tu juego y en los juegos que UNO inventa UNO decide.
No voy a decir esto de "te fuiste sin decir adiós" porque mentiría, lo sabes tú y lo se yo y lo saben hasta los chorros de agua que caen por la ventana y por nuestros ojos. Cada encuentro contigo era un gran saludo y una estrepitosa despedida.
Te andas yendo, ratón del campo, a divertirte en otras dimensiones, a hacer fábulas de tu vida en la tierra con otros seres. A enamorarte cada segundo de un ave diferente. Así namás para decirnos "yo ya ando bailando a otra velocidad y ustedes no".

Ando aquí, entre unos y otros y bien sola. Tú siempre anduviste entre los unos y no había otros. Nunca hubo otros para ti. Namás tú y los unos. Yo no paro de pensar en tus palabras en tus "somos espejos, yo soy tú, si yo cáncer tú cáncer, si tú ríes yo río, si tú Madrid yo Madrid"  y pienso que si yo ahora soy tú y tú eres yo ¿dónde estamos? ¿ Multidimensionándonos? Esto suena terriblemente experimental, algo así como tu Pegaso del último cuento. ¿Dónde me coloco, dónde me estás colocando tú ahora? Ahora cambias el rol y soy yo quién está entre la espada y la pared, como yo te ponía. Es así. Por eso me llamabas mujer ángel, porque ya planeabas que te acompañara. Tendrás que esperar un poco a que termine el curso de chamanismo y te alcanzo en forma de ave, o de insecto, lo que más nos convenga para el siguiente viaje.

Te andas yendo a bailar con cada estrella, con cada hada y cada medusa que encuentres en tu camino, Pintando murales en la luna y en el planeta que se estrellará con la Tierra,  les leerás a Pinter y a Bachelor para que no te entiendan nada y sigan pensando, en todas las dimensiones que eres único.

Ando aqui entre los unos y otros y bien sola, recordando que la primera vez que supe de ti fue porque un cuento tuyo llegó a las manos de los unos, un cuento que ellos no podían dejar de leer con la boca abierta y que yo no entendí un carajo, y luego te conocí y pensé que estabas enamorado de uno de los unos, y te vi mirarlo y admirarlo, no entendía que tú, entre todos, contemplabas la belleza mucho más arriesgadamente que cualquiera, porque lo bello hay que contemplarlo sin miedo, hay que bailarlo, pintarlo y besarlo, como tú lo hacías.
Ando aquí, entre los unos y los otros, sola, tomando un café, uno muy malo y me acuerdo que cuando volví te encontraba en todos los caminos y todos los caminos nos encontraban, los cafés y los callejones y las fuentes y ya las últimas veces reíamos porque el destino nos quería reunir a escondidas. Bailé contigo recuerdas? Bajo una luna llena en una burbuja de marigüana, con un vestido azul de lazos blancos al ritmo de una banda indie en vivo y pensamos que nuestra química para bailar uno con el ritmo del otro nos estaba llevando a esa luna, igual los hilos-cadenas nos volvieron a bajar y nos despedimos con la sonrisa colgante en las palmas de las manos.

Te andas yendo así namás, con la historia de tus sombreros, a deshacer las casas de los demás. Y mientras UNO-UNA aquí. Como cuando  a los diecisiete te mentimos diciendo que para entrar al grupo tenías que bailar desnudo y estabas dispuesto a hacerlo aunque te temblaran las rodillas, como cuando lloraste porque pensabas que habías fracasado en las tablas y yo me acerqué a quitarte las lágrimas y sacarte del error. Así entre risas como cuando fuimos en la parte de atrás de la pick up de mi hermano a tomar cervezas y pervertir al sobrino. Así como el dibujo de Saúl Galo, el de la chica, el chico y los ratones bailarines que ha viajado por todas las puertas de mis baños, como lo pediste.

Ando aqui, entre yo y mi. Viéndote en tu visita a Madrid, en el Irish viendo el mundial, por Malasaña fascinadamente asustado por tu insignificancia del otro lado del charco, con tu cansancio entre Tribunal y Sol,  con tu tremendo terror hacia mi, con tu "Debería matarte ahora mismo, sabes demasiado de nosotros",  con tu adoración a los Unos y tu alegría al salir del teatro, a la caja negra a la que te llevé del otro lado.

Te andas yendo así namás, a plantar a otros, a asaltar a otros, a prometer murales y pinturas que sólo estarán en tu cabeza a comprometerte con cada astro para hacer obras de teatro que nunca llegarás a hacer, a recitar temblando en otros espacios. A jurar y perjurar que esta vez no fallas y fallarle a las mariposas de seis alas en su vuelo a la Antártida. A desesperar a las puertitas que encuentres en el camino con tus "una gran disculpa, no merezco más que el desprecio"

Ando aqui, entre yo y mi. Escuchando, de nuevo a Simone White y compañía, pensando en el té que ya no nos tomamos, no en Tierra, en el paseo por el río que te prometí, en la obra de teatro que nunca hicimos sobre un escenario, pensando en la novela que nuestras vidas  están escribiendo. Nuestras vidas y nuestras muertes, las continuas. En las fotos que no nos tomamos y en las que salimos soñando con la eterna amistad del carpintero y el burócrata.

Te andas yendo así namás, a no ponerte nervioso con mi hermana pequeña, a no querer robarle un beso de su boca de exmonja virgen. A no llamarnos "las hermanas gominolas". A no tener pesadillas con mi hermana mayor y en el espejo que ella representaba para ti. A adorar a otro güero terror, a pintar una nueva Ciudad Hermes, a robar la ropa de otro Magister y a barrer bailando con otro Fabio.

Te andas yendo y no te vas y  si tú no te vas yo no me voy, si tú sigues yo sigo, si tu lloras yo lloro, si tu pintas yo pinto. Espejeando.
Ando aqui entre tú y yo y mi y tú. Esperándo la nueva canción que vamos a bailar. Una canción entre lágrimas de alegría.  Queriéndote, posteandote, cantandote. Aqui en esta vida que tu llamaste "mezcla de una obra de Valle Inclán con el absurdo de Becket", con nuestro absurdo Gerathinsky, con el tuyo, el mío y el de los Unos y el de los otros. Con el absurdo que te estás montando para que nos echemos carcajadas de lo que es y fue.