miércoles, 29 de marzo de 2023

Y es que tú, eres todos.

 Son pequeños momentos así

Como cargar tu mochila vací

ah

 entre mis bolsas.

Como encontrarte a la salida de una fiesta, tu limpio, casi transparente, yo con una maleta llena de pasado y futuro. 

Tu saliendo, yo entrando.

Tú siempre sales cuando yo intento entrar te. 

Con un gesto de mi mano en tu nuca, simulo tocarte el miedo mientras tu piel se eriza.

Hace mucho que no te tocan.

Como que se caiga una flor de jacaranda en mi rodilla y yo te la ponga en la oreja.

Pequeños momentos, 

Como que mi falda te recuerde las telas de los vestidos de tu abuela. 

Que ojees el libro en mi ausencia, pensando que no hay forma de que yo esté leyendo eso. 

Compartir una michelada de litro y escupir de risa con el porro

 de domingo.

Pequeños momentos

como lograr que liberes una carcajada 

después de 17 años de conocernos

como saber que entiendes mi mirada cuando alguien dice que una obra es buena

y en realidad es mala y peligrosa.

como salir del baño y que estes ahi con dos gin tonics con zarzamora, pensando que sólo traes uno, y que el otro no es para mi, pero ambos sabemos que siempre ha sido mio.

Despertar pensando

en tu mirada de niño

en las ganas que tienes de que no te duela

nada

ni 

vivir

y tus ausencias constantes

del círculo

de tus amigues

de tu familia

de tus propios deseos 

de mi cuerpo

Que no te toque  gritas en el jardin

Que te posea  gritan tus sueños, esos a los que no quieres oír. 

pequeños momentos

como pedirte que nos sentemos así, abrazados un rato, en tu sofá

o en donde sea,  en cualquier sofá

en silencio, sólo sentirnos 

juntes

Luego irnos,  sin decir nada, 

sin que sea incómodo

y suenen unas campanas,

de iglesia

al partir. 

Y es que tú, eres todos


lunes, 13 de marzo de 2023

Hoy, Querido, has muerto

 Hoy, querido, has muerto.

hoy has dejado de existir.

te has desintegrado entre los miles de recuerdos  a los que he implosionado,

 convertirdos en millones de átomos sin forma ni memoria. 

Hoy te asesino

te asesinaste

porque ya nada de ti

es

porque nada de lo que fuiste, volverá a ser

Hoy has muerto, querido

te mataste tu solito

envenenandote con el veneno de tus ancestros

con el mandato del linaje,

con el discurso del hombre, 

viejo,

arcaico,

apellídico. 

Nada de lo que fuiste volverá a ser

te suicidas

len

ta 

men

te

en 

9.

Hemos dejado de ser 

para siempre.

Lo único eterno de nuestro amor,

es nuestra despedida.

Es el eco de mi paso por ese baño,

Es la tarantula que mate cuando limpié tu nevera. 

Hoy mueres

y contigo mi fe por ti,

mi indesición,

mi espectativa,

las noches en las que pensé que eras único.

Uno más,

entre miles,

uno más

de cientos,

de millones

que hace lo que le dijeron

que no piensa antes de hacer

que avanza como zombie,

los zombies que tanto te gustan.

Desfilando hacia el desembarcadero de la muerte.

Que Alligeri te acompañe,

querido,

porque yo voy a volar.

Te veré,

 desde arriba,

derramando semen por los vientres

y los jardines que yo sembré. 

Desintegrate, 

desintegrate bien,  

que acá no vuelves más.

Hoy moriste

te mataste

nos mataste

me mataste

y yo vuelvo,

a vivir

 por 

mi


domingo, 26 de junio de 2022

SEÑORA CANELA

Imagino, señora, el miedo al tiempo y al olor a canela. Recuerdo, señora, su miedo a la vejez, que era tanto que se convirtiò en vieja a los 35. Recuerdo señora, que se ponía a sahumar canela para limpiar las malas vibras, para atraer abundancia, o nomás porque le gustaba el olor. Con su suetercito gris, qu ela hacía sentir abrazada, menos sola, más acompañada de sus brujitas . De cómo hacía, sus pequeños rituales, para conectar, aunque fuera con el silencio, con la música de las hadas, con algo, lo que fuera que le tranquilizara el corazón. Algo que le diera el sentimiento de belleza del que hablaban en sus libros. Calentar el corazòn, decía, con un poquito de miel. Para que no de tanto miedo vivir, para que los fantasmas del pasado no nos jueguen sus travesuras, para que algo, lo que sea, aunque sea el olor a canela, nos ancle al presente y miremos la lluvia, desde la ventana, sabiendo que hay un techo que nos protege y que todos estamos igual de aislados, en el caparazón, procesando las lágrimas que estaban atrapadas desde los seis. La tarde, señora, en la que intentando ser joven te convertiste en cuervo azul, y desplegaste tus alas, hasta llegar a una cueva, en la que no había más que Segismundo, esperándote, listo para decirte... Te equivocaste y aquí sigo. Deshaga, Señora, los nudos que le hicieron las meninas, las trenzas de la Iliáda y camine, camine nomás sobre las aguas. Si el Nazareno pudo, porqué usted no? Si al final es todo un juego, sòlo que usted prefiere cansarse, tomar la leche y el bollo en  la casa, escuchando el tango de fondo, para que lo que teme llegue antes y no la tome desprevenida. Pero luego, usted sabe, Señora, no se puede sostener, y le entran esas ganas terribles, de volverse loca, de maquillarse los labios, de bailar a media carretera y decir La VIDA SIGUE ATRAVESÁNDOME EL CUERPO. 

sábado, 25 de junio de 2022

le tengo miedo al tiempo

 Es el tiempo, Sandía, el que me atormenta. Con sus agujas clavándoseme en las costillas. Diciendo se acaba, se acaba, se acaba. Tengo miedo Sandía, de volver a pisar las calles que bailamos juntas. De oler el verano madrileño y no querer salir de ahi, de querer abrazarme a una farola frente al oso y el madroño, llorando, fuerte. Y no querer volver. Me da miedo Sandía, encontrarte vieja y sin luz en la mirada y darme cuenta que yo también, también estoy vieja y ya no puedo caminar de Plaza Castilla a Embajadores, bailando, imaginando que voy charlando con Lorca y Dalì, sobretodo porque ahora Dalí me cae un poco mal.  Tengo miedo, Sandía, de pasar por los columpios de La Latina y verlos vacíos, porque ni tú ni yo recordamos cómo despegar los pies de la tierra. Tengo miedo de no poder sostener todo lo que me despierta tu ciudad, que fue mia durante tanto tiempo. Verte ahora madre y ya no hija y que todo tu amor y cuidado ya no sea para tu amiga la migrante pobre e ilegal.  Tengo miedo de encontrar mi fuego, el fuego de la malasañera que recorria las madrugadas bailando entre Bilbao y Lavapies, la que meaba entre basureros y se hacía amiga de los modernillos que intentando burlarse de ella terminaban ayudandola a cubrirse. 

Tengo tanto miedo y sueño tanto con volver. ¿Porqué carajos dicen que al lugar donde fuiste feliz no has de volver?  y… aunque ya he vuelto otras veces, siento, de alguna extraña manera que esta es la primera vez que vuelvo. Que tengo que caminar por el Reina Sofía buscando mi sombra, una de mis sombras. Subir por Santa Isabel y llorar frente a la ventana de mi primera escuela de Teatro. Que tengo que ponerme los audifonos y recorrer el río Manzanares  y sentarme en la banca frente a mi segunda escuela de teatro, y talvez entrar, ir directa hasta la bodega que limpié y pinté durante dos meses para terminar de pagar la colegiatura. La bodega en la que me encontré la verdadera historia de Les Joglars y me prometí ser como ellos…y un poquito fui, pero ya me cansé. Tengo tanto miedo de encontrarme y darme cuenta que me he perdido. ¿Sabes que extraño? Nos extraño usando minifaldas  de mezclilla y maquillarnos en Montera frente a los escaparates. Hace tanto que no uso una minifalda de mezclilla. Hace tanto que no me siento una sexy malasañera, hace tanto que no me río hasta escupir las patatas con chorizo. Tengo miedo Sandía, de volverme a subir a un escenario, de volver a brillar, y es que Madrid es mi escenario favorito Sandia y todavía no llego y ya estoy teniendo miedo de despedirme.


domingo, 10 de abril de 2022

de domingo

 Hoy sonó la alarma

a las 7

La boca seca

pensé

en un mate

uno de esos amargos

Rosa Monte

de los que levantan a los mismos muertos.


de los que dejaste de tomar 

porque yo no quería despertar

así

tan duro

tan intenso

tan profundo


Recordè, 

el sonido de la pava

la vieja,

la plateada 

la que se desintegraba por dentro.


La cumbia de fondo

de domingo


Yo salía de la cama

y tú 

ahí

bailando

acariciando a Lolo


Es un ser feliz,

pensaba siempre que me levantaba

y escuchaba la cumbia.


Tu sonrisa

de

domingo

el porro en la mano.


Daale,

es domingo.


Fumar, temprano, 

cuando todavía hay rocío de la mañana.

Tomar mate

fumada,

Ir a buscar una panadería,

fumades,

Pensar qué vamos a desayunar,

a comer,

a cenar.


Tirarnos en el jardin

con las hierbas medicinales.

Reir,

comer,

comer más,


Salir a la vieja estación, 

namas a caminar,

ver qué hay,

quien toca,

quièn baila. 


volver

fumades

a acostarnos en el sofá rojo

que nos regaló tu hermano

y ver una peli

fantástica  o de ciencia ficcion


yo decir que entiendo todo

y tu que no entiendes nada


Es que te pierdes con el porro.


Escuchar la lluvia en el techo de madera,

mirar a la ventana. 

y sentirnos felices,

abrazades, 

de estar soles, bajo la lluvia.


vuelve a sonar la alarma. 

son las 7 

de domingo

estoy en otra cama,

en otra casa,

en otra ciudad

y tengo que ir a trabajar. 


martes, 15 de marzo de 2022

a veces eso

 si escribo

va  salir

eso que 

no quiero 

hay q pensar

hay q imaginar

el recuerdo

duele

va a salir

que te extraño

que nos extraño

y que nos repelo

que me da angustia 

ser señora

ser ella

ser eso

y me da angustia 

mi yo

hoy

a dònde voy

dònde estoy poniendo la flecha

te extraño 

igual

hoy lloviò

y te extrañè màs

nos extrañè 

acostades en el sofà rojo

escuchando el agua

el techo de madera

lolo masajeandome con sus patitas

la làmpara 

gris

rota

vieja

el polvo sobre el altar

el mate 

amargo

las cacerolas

las tortas fritas

que nunca hicimos

el porro 

tu porro

tu sudadera verde

y tu abrazo. 


A veces

eso

te extraño

No te lo digo

porque

para què

pero te extraño.

Nos extraño

lo que ya no estamos pudiendo 

ser

lunes, 28 de junio de 2021

Soy un ave de agua, mamà

 Soy un ave de agua, mamà


Deja que me envuelva en mis alas

que agache la cabeza

que cierre los ojos y  abrace  mis plumas.


  Vengo volando de tantos años, tantas vidas, tantos campos.  

atravesè tempestades, mamá

Sobreviví las erupciones de un volcán incontrolable.

Tormentas de meteoritos  

dañaron mis alas. 

Luchè contra corrientes,

 extrañas,

 sola

me arrastraban de un lado al otro y no respetaban el peso de mi cuerpo. 


Deja que me envuelva en mis alas, 

que agache los ojos

que cierre la cabeza

que huela el olor de mi pecho  

y nada màs


Mis plumas todavìa tienen las heridas de la lluvia de obsidianas

mis patitas estàn heridas de tanto arrastrarlas en campos minados


Volé alto, mamà

vi cosas hermosas, 

cosas que siempre soñè

lugares llenos de tambores, 

y de vida

y de sueños


Volé lejos, mamá

Allà de donde nadie nos habìa hablado

lugares donde las rosas crecen grandes en medio de la nieve

donde las cordilleras hablan entre sì

y despiertan a la tierra cuando la humanidad está dormida.

rìos helados, mamà

 donde la sangre de todos los paìses corriò.


Conocì tribus que siguen resistiendo

que toman del mismo cuenco de hierbas calientes

en cìrculo

con 3 pedazos de harina inflada.


y pasan frìo

y pasan hambre

y pasan fuego

y no se cansan.


Soy un ave, mamà

que vuela profundo y hacia abajo cuando quiere

cuando puede

o cuando ya no puede màs


Me adentrè

en las oscuridades del mar, 

me mezclè, 

diluí

con todo lo que encontrè


Me rendí, mamá

solté las riendas de la mente y escuché las voces del agua

del océano

de los pozos

de las cloacas

Me perdì con ellas,

Me fundì en ellas


Soy un ave de agua


Seguì volando mamá

volando por debajo del agua

Esa es una de las cosas que se hacer

¿sabías?

volar por debajo del agua


Llegué a arrecifes

a xenotes

a islas

Vi flores, de las que nunca nos contaron

Trencè los cabellos de una vieja sabia que habitaba las rocas

Abracè al bebè de una madre que estaba perdida. 

Llenè de brillantina el entrecejo de un grupo de brujas. 


 Volví a volar, alto, muy alto

Mis alas cambiaron de colores

destellaban

Danzaban bailes que nadie nos enseñó, mamà


Pero cayó, cayó la tormenta de obsidianas heladas

y por màs que volara, rápido,  lento, no podìa evitar los golpes

que ardìan

frìo y caliente.



Me lastimaron mamá

Me lastimé, mamá

Nos lastimaron, mamá


Deja que me abrace

 a mis alas 

un ratito

que agache el corazòn

que cierre las palabras


Necesito olerme, mamá

Necesito sentirme

Necesito dejar de volar


Ya no sé a dónde se vuela, mamà

por dónde se vuela

para qué se vuela, mamá


No recuerdo lo que es detenerse

pausar

Sacarme la obsesión de volar

siempre más

más lejos

más alto

más profundo

más allá

¿Allá dònde?


Deja que me tiemblen las alas

un ratito

que se me caliente el rostro con las làgrimas

que me vuelva a crecer un cascaròn alrededor


Deja que me convierta en huevo, mamà

Aunque sòlo sea un ratito


Ponme ahì, 

sobre ese nido oscuro.

tibio.

donde nadie me vea

donde no me acuerde que 

tarde o temprano


tengo que volver a volar.