jueves, 17 de mayo de 2007

¡mi bolita de cristaaal!

¿Alguien ha visto mi bolita de cristal?
Creo que ayer la perdí.
Primero explotó y salieron sus colores.
Mis duendes rieron y las hadas a llorar como siempre.
Después las flores, y mientras se deslizaba la serpiente por la lámpara de caracol las burbujas se solidificaron.
Los pequeños tréboles estaban sudando y los dragones, tan bajitos como en el cuento, cantaban más entonados que nunca.
Si tan sólo María Isabel los hubiera visto. Seguro hubiera hechado Royal en su panza para inflarlos y rogarles que siguieran bailando. Esos dragones bailarines una vez que empieza la zarzuela no hay quien los pare.
Mi bolita de cristal.
Siempre tan traviesa, sale cuando no debiera salir. Y lo peor no es que salga. Lo peor es cuando explota. Lo tiene prohibido, pero me hace poco caso.
Es rebelde, algo así como el flequillo de Torombolo los sábados al amanecer.
shh creo que ahora viene.
Rodará ahora dibujando una espina. Y una maceta para poder clavarla.
auuuu. creo que esta echando raíces.

sábado, 12 de mayo de 2007

¿vuelas?

Han pasado seis meses.
-----Volaste---
Has salido huyendo. Sin despedirte de mi. ¿o tal vez si?
Me quedé con tus ojos mojados y un billete.
Muchas veces te extraño. Con tus risas y tus anécdotas interminables.
Te extraño alarmada por mis aventuras.
Te has llevado tus mordidas, tus pelliscos y esos grititos de voz aguda que agobiaban los oídos.
Te extraño en ropa interior paseando por la casa, oliendo a crema Nivea rosa y pintándote los labios con labiales espantosos.
Corriste, porque esto te parecía insoportable. No me lo dijiste.
¡Covarde!
Y no te culpo, yo también... si tuviera la oportunidad.
--- Volaste----
No se si has descendido. Yo seguí jalando el cordón para que no te elevaras.
Para seguir escuchándote llorar por las noches.
--- Volaste----
Y los llantos cesaron y yo ya no podía dormir sola. Dejaste de tocar las ventanas a media noche.
Todos te dejaban ir, lentamente. Yo no. Dejarte ir sería perderte.
---Volaste---
Y me dejaste la blusa que te regalé y un cajón lleno de bolsos.
Perdí tu mensaje y al poco tiempo lo que en él decías se agrietó.
Ya no existe.
---- Volaste----
Y nos llevaste a todos contigo. Nunca fuiste más fuerte.
Carcajadas ardientes. Y yo obviándolo. Porque uno siempre quiere hablar.
--- Volaste---
Con tu furgoneta blanca de Mamá Windstar y el consuelo de haberlo dejado.

¡VUELAS!
Y nosotros cada vez más tierra. Cada vez más pesado
.

viernes, 11 de mayo de 2007

una aventura de Constanzo

La vida en rojo
Constanzo Garabanzo se dispone a comer una gran sandía. Se encuentra en el metro y le encanta comer sandías allí. Porque al primer instante que da una mordida, empieza a escuchar sus gritos y las semillas corriendo y
- jaja todo es tan gracioso. Esta gente que no esta acostumbrada ver a uno mordiendo sandías. Sobretodo la señora de enfrente con su abrigo de piel de zorro. ¿cuántos zorros llorarían su pérdida?. Ojalá estuviera en el funeral del zorro Cuslicuam. Los zorros sì que saben organizar buenos funerales. No que las ardillas... Ojalá las mataran a todas. Siempre con sus cuchicheos y sin quereme contar nada.
Dentro de la sandía hay dos semillitas fumando una cachimba ( narguila, para todos aquellos que no lo sepan) y charlando.
semillita uno: él está lejos.
semillita dos: ¿con mujeres? qué asco!
semillita uno: tenlo por seguro, ojalá fueran hormigas, pero son mujeres. Lo extraño es que no me moleste.
semillita dos: ¿lo imaginas con ellas?
semillita uno: tampoco monto escenas. Siempre se me dieron mal las matemáticas.
(risas pequeñas de semillita uno y semillita dos)
semillita dos: ¿y tú?
semillita uno: no le espero. las escamas de sus cabellos se vuelven rosas bajo el agua.
semillita dos: ¿lo extrañas o preferirias comerte sus gafas?
semillita uno: pienso en él, serà el osio de esta sandía siempre tan roja.
semillita dos: ¿qué parte de él? ¿sus lunares de aceituna?
semillita uno: él, él color naranja y cuando se vuelve rojo.
semillita dos: ¿ sus palabras? ¿esas que se volvian burbujas?
semillita uno: no las tengo claras.
semillita dos: no le amas, resbalarìamos por los kiwis.
semillita uno: ¿kiwis? tengo vago el recuerdo del amor. Me crecen las alas y desaparece el corazón. Mejor fresas
semillita dos: ¿por él?
semillita uno: por todos. flotemos mientras podamos si viene vendrá y por el momento a por los chapulines.

Constanzo Garbanzo se relame los labios. Una mordida y:
semillitas uno y dos : adioooooos

martes, 8 de mayo de 2007

hmmm hmmm

Niño y niña en el parque.

- ¡Me rasguñaste!
- Solo quería darte un beso.
- Pero me rasguñaste.
- sólo un beso por favor.
- ¿No te acuerdas que mi piel es venenosa? si me tocas te quemo.
- ¿Aunque te haya echado repelente?
- Aunque me eches lo que sea. Intenta no verme tanto que mis ojos tienen escorpiones guardados y cuando me ves mucho salen y te pican.
- Siempre dices eso y nunca han salido.
- Eso es porque yo les di la orden de callar. Pero si me molestas les ordeno que te coman.
- Pues yo te acuso con mi mamá.
- Ay q tonto eres, tu mamá no te va a hacer caso porque eres mudo. ¿No te acuerdas que sólo yo puedo entenderte?
- hm hm
- No, ahora no vengas a llorar, porque seguro me van a querer castigar. Es tu culpa. Tu me rasguñaste.
- Pero porque quería darte un beso.
- No te entiendo. Ya sabes que es imposible. Mejor vamos a recojer manzanas. Quien coja más verdes canta una canción.
- Pero a mi sólo me gustan las rojas. Además siempre terminas cantando tú y yo nunca puedo.
- Eso es porque eres muy lento. Si quieres que sean rojas, rojas serán. Pero sin rasguñarlas. Luego si te portas bien te dejo gritar.

lunes, 7 de mayo de 2007

chucuchu


Uniforme azul grisáseo.
Pañoleta roja en la cabeza.
Ojeras del que ha dormido cuatro horas.
---------Sube al autobús.
Pasó la noche escuchándolo llorar.
---------Baja del autobús.
Monstruo humeado, FÁBRICA.
Chequea la tarjeta.
125 uniformados pañoletas rojas.
chucuchu...chucuchu... chucuchu..
Pies adoloridos. Ampollas explotadas
chucuchu...chucuchu...chucuchu...
Sola, en el almacén. Llora.
La espalda torcida y temblor del cuerpo.
Lágrimas, se escapa un gemido.
Secando los ojos.
chucuchu...chucuchu...chucuchu...
Etiqueta. Metal. Etiqueta.
Calor. Sudor. Tapadera.
chucuchu...chucuchu.. chucuchu...
------Sube al autobús.
Pasará la noche escuchandolo llorar.
------Baja del autobús.


viernes, 4 de mayo de 2007

los diamantes...

Hoy en el metro:
"Los diamantes son los mejores amigos de las mujeres"


... Claro que los diamantes son nuestros mejores amigos.
¿Qué podríamos utilizar sino para cortar cabezas?
Rebanar una a una sus encías y hacernos collares con sus dientes.
Diamantes. Para ver nuestra belleza y agradecer que se pueda reflejar indefinidas veces.
Diamantes para cortar de raíz cada una de tus palabras hirientes.
Porque no solo un texto puede hacerlo.
Nosotras lo hacemos con diamantes.
Con diamantes rebanamos vuestros corazones y los ponemos al sol cuando estamos borrachas.
Los afilamos por las mañanas; y en las noches , cuando dormís... Entonces los clavamos en vuestras visceras.
Con diamantes los destripamos.
Escuchamos como gotea su sangre.
Entonces carcajadas y más ja ja ja.
Con diamantes deliniamos figuras en vuestras uñas.
Y grjjjjj de cada dedo. Piel de gallina.
Y ¡qué hermosos son los diamantes!

Vosotros durmiendo y ellos acariciándonos.
Fríos, como nuestra piel.
Perfectamente dividido, como nuestro corazón.

Y esta noche. Mientras duerman. Nosotras prepararemos al más afilado, al más brillante y sin más los mataremos. Para que dejen de llorar y vuelvan a dormir.

jueves, 3 de mayo de 2007

me llamaban gris

a Wapo.

Me llamaban Gris.
Y yo mirándola ducharse con los parpados pesados.

Era su burbuja de carcajadas.
Y le llamaba Gris.
Entre cajas y bastidores
Cuando las resacas impedían levantarse.
Le llamaba Gris.
Cuando en octubre la fotografiaba sentada en algún jardín
y la hacía reír.
El día que bailaron hasta matar a la luna:
"Gris tu baba ensusia mi vestido"

Me llamaban Gris.
Como cuando las naranjas se quedan en la heladera.

Tres six packs de indio y un cartón de noche buena
Veinticuatro por favor.
Deja vu...
Le llamaba Gris.
Porque nunca le compró un six pack para ella sola
La abuela y otra señora en el baño de azulejos azules.
Olor a aguardiente...

Me llamaban Gris.
Aunque pintara los colegios con cabellos
Me llamaban Gris.
Usando sombreros de paja y camisetas desteñidas.

Lo llamé Gris porque me hizo reir.
Porque se parecía a mi.